En una noche de más tensión que fútbol, el Millonario venció 1-0 al conjunto venezolano en el Monumental gracias a un zapatazo de Sebastián Driussi. Pese al triunfo que lo deja puntero del Grupo H, la preocupación pasa por el estado físico de Juanfer Quintero y Fausto Vera a días de enfrentar a Boca.

Un triunfo con sabor a alivio

River Plate cumplió con el objetivo de sumar de a tres en casa por la segunda fecha de la Copa Sudamericana, pero el desarrollo del partido estuvo lejos de ser el ideal. En un primer tiempo deslucido, donde el equipo de Eduardo Coudet no encontró los caminos y se fue silbado al entretiempo, Carabobo se plantó bien y llegó a inquietar el arco de Beltrán.

El factor Kendry Páez y el grito de Driussi

La historia cambió en el complemento con el ingreso de la joya ecuatoriana Kendry Páez. A los 21 minutos del segundo tiempo, Páez frotó la lámpara, armó una jugada individual bárbara y asistió a Sebastián Driussi, quien con un derechazo seco rompió el cero y desató el festejo en un Monumental que empezaba a impacientarse. Con este gol, Driussi confirma su racha goleadora tras haberle marcado también a Racing el fin de semana pasado.

"Hospital Millonario": El costo de la victoria

La peor noticia para el "Chacho" Coudet llegó en forma de lesiones. Primero fue Fausto Vera, quien debió abandonar la cancha a los 17 minutos por un fuerte golpe en su rodilla derecha (lo reemplazó Aníbal Moreno). Ya en el segundo tiempo, Juanfer Quintero pidió el cambio por una molestia muscular que lo tiene en duda para el domingo.

Posiciones y lo que viene

Con esta victoria, River escaló a la cima del Grupo H con 4 puntos, seguido por Carabobo con 3. Sin embargo, el análisis de los medios (como Olé y TyC Sports) coincide: el equipo llega "entre algodones" y con dudas en el juego para recibir a Boca Juniors este domingo en el Monumental.