Lo que debía ser un domingo tranquilo se transformó en una escena de guerra en el Anexo 3. Una disputa vecinal escaló a niveles extremos dejando un hombre apuñalado, policías agredidos y la obligada intervención del grupo táctico COAR para frenar el descontrol.
Domingo de furia y sangre en las calles
La violencia extrema volvió a adueñarse de las calles de la capital puntana, demostrando que la intolerancia y la impunidad están a la orden del día. Este domingo por la tarde, el barrio Eva Perón Anexo 3 fue el lamentable escenario de una batalla campal a cielo abierto protagonizada por dos familias que decidieron arreglar sus diferencias a los tiros, pedradas y cuchillazos.
Según los datos recabados en la investigación policial, el brutal enfrentamiento que tuvo lugar en las inmediaciones del boulevard Las Banderas no fue espontáneo. La chispa que encendió este caos total se habría originado durante la mañana, cuando una vecina de 74 años denunció el robo de sus pertenencias y señaló directamente a los integrantes de la familia vecina como los presuntos autores.
Un apuñalado y el ataque a los uniformados
La acusación derivó en una escalada de agresiones verbales que, con el correr de las horas, se transformó en un violento choque físico. La tensión llegó a su punto máximo cuando un hombre de 30 años resultó gravemente herido tras recibir una puñalada en la zona intercostal derecha.
El nivel de descontrol era tal, que cuando el personal de la Comisaría 39° y del Comando Radioeléctrico llegó al lugar para intentar disuadir la gresca y asistir al herido, fueron recibidos con una violenta lluvia de piedras, palos e insultos por parte de los involucrados, quienes se negaban a deponer su actitud agresiva. Increíblemente, el hombre apuñalado fue atendido por una ambulancia del SEMPRO en el lugar, pero se negó rotundamente a ser trasladado al hospital.
El COAR para frenar la barbarie
Ante la magnitud del conflicto y la superación en número, los efectivos debieron solicitar apoyo de urgencia. Fue necesaria la intervención de las fuerzas especiales del Comando de Operaciones de Alto Riesgo (C.O.A.R.) para lograr dispersar a los violentos y restablecer un mínimo de orden en el barrio.
El megaoperativo policial culminó con la demora de tres sujetos de 18, 22 y 33 años, quienes fueron trasladados a la dependencia policial en medio de un clima de máxima tensión. Una vez más, los vecinos de bien del Eva Perón quedaron como rehenes de los violentos, encerrados en sus casas mientras afuera las calles se manchaban de sangre.