Un violento episodio causó conmoción en el centro de Módena. Un conductor arrolló a un grupo de peatones a toda velocidad y desató el pánico. Aunque en un principio se investigó como un atentado terrorista, las autoridades confirmaron el perfil psiquiátrico del agresor.

Un sábado de terror en la Vía Emilia

Lo que parecía ser una tarde tranquila en el centro histórico de la ciudad italiana de Módena, se transformó en una verdadera pesadilla. Este sábado, un automovilista a bordo de un Citroën C3 gris desató el caos al subirse a la vereda en la tradicional Vía Emilia y embestir a gran velocidad (a casi 100 km/h) a una multitud de transeúntes.

El impacto fue brutal. Según los testigos, el vehículo arrolló a varias personas lanzándolas por el aire antes de terminar incrustado contra la vidriera de un local comercial. Como saldo de esta demencial maniobra, ocho personas resultaron heridas. Las autoridades confirmaron que cuatro de ellas se encuentran en estado grave, incluyendo a dos turistas (de Alemania y Polonia) que sufrieron severas mutilaciones y pérdida de sus extremidades inferiores producto del choque.

Fuga, cuchillazos y héroes anónimos

El horror no terminó con el choque. Tras destrozar el vehículo, el conductor salió del habitáculo e intentó escapar corriendo por las calles céntricas. Fue en ese momento cuando un ciudadano, en un acto de valentía, intentó frenar su huida.

Acercado por los vecinos, el agresor sacó un cuchillo y apuñaló al hombre que intentaba detenerlo, provocándole cortes en la zona de la cabeza y el pecho. Afortunadamente, la víctima logró bloquear el ataque letal y, en cuestión de segundos, otros transeúntes se abalanzaron sobre el atacante, logrando reducirlo en el piso hasta la llegada de las fuerzas de seguridad y los Carabinieri.

El giro en la investigación: ¿Atentado o brote psicótico?

En las primeras horas, el pánico generalizado y la brutalidad del hecho hicieron que la alcaldía y los medios locales temieran estar ante un nuevo atentado terrorista. Sin embargo, la investigación (que incluyó allanamientos y peritajes en las últimas horas) dio un giro importante.

La fiscalía italiana y los equipos antiterrorismo confirmaron que el detenido es un ciudadano italiano de 31 años, de origen marroquí, identificado como Salim El Koudri. Las autoridades descartaron vínculos con agrupaciones extremistas o motivos religiosos. Según el informe oficial, el agresor no tiene antecedentes penales, pero padece un severo cuadro de trastornos esquizofrénicos desde el año 2022, por lo que el brutal ataque de este sábado se atribuye a una grave crisis de salud mental.