A horas de que venza el ultimátum de Estados Unidos para que el régimen iraní reabra el Estrecho de Ormuz, Donald Trump lanzó una amenaza apocalíptica. Irán cortó el diálogo y llamó a sus ciudadanos a formar escudos humanos. Crecen los rumores y el temor a un ataque a escala masiva.

Un mensaje que paraliza al mundo

El reloj corre y la diplomacia parece haber fracasado. El conflicto en Medio Oriente acaba de entrar en su fase más oscura y peligrosa luego de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, redoblara la apuesta con una amenaza que dejó a la comunidad internacional en vilo.

A través de su plataforma Truth Social, y en vísperas de que se cumpla el plazo límite fijado para este martes por la noche, el mandatario estadounidense lanzó una durísima advertencia directa al régimen de Teherán: "Una civilización entera morirá esta noche, sin posibilidad de regresar jamás", sentenció, en caso de que Irán no acepte el acuerdo propuesto y levante el bloqueo comercial y petrolero en el estratégico Estrecho de Ormuz.

¿Ataque nuclear o destrucción total de la infraestructura?

El tono apocalíptico del mensaje presidencial disparó inmediatamente una ola de rumores a nivel global sobre la posibilidad de que Estados Unidos esté evaluando utilizar armamento nuclear (al estilo Hiroshima y Nagasaki) para forzar la rendición iraní.

Sin embargo, desde la Casa Blanca y el Pentágono, la amenaza oficial y concreta que se puso sobre la mesa es la de una aniquilación total de la infraestructura civil. Trump advirtió que, si no hay acuerdo, bombardearán "cada planta de energía y cada puente" del país, prometiendo devolver a Irán "a la Edad de Piedra". Múltiples líderes mundiales y la propia ONU ya advirtieron que un ataque de esta naturaleza contra recursos civiles constituiría un flagrante crimen de guerra.

La desesperada respuesta de Irán

Lejos de retroceder ante el ultimátum, el régimen iraní decidió cortar de raíz todos los canales de comunicación, tanto directos como indirectos, con los mediadores estadounidenses.

La respuesta en las calles es de una tensión dramática. Las autoridades iraníes han instado a la población civil, incluyendo a jóvenes y estudiantes, a formar cadenas humanas alrededor de las plantas de energía para intentar disuadir los inminentes bombardeos, mientras aseguran que más de 14 millones de ciudadanos se han ofrecido como voluntarios para la resistencia. El mundo entero mira el reloj, aguardando el desenlace de la noche más crítica de los últimos tiempos.