La denuncia llega en medio de una crisis social que ya lleva más de tres semanas de protestas y bloqueos en distintas regiones del país.
Un país paralizado
• Los cortes de rutas y manifestaciones afectan el transporte de alimentos, combustibles y medicamentos en varias ciudades bolivianas.
• La escasez comenzó a sentirse especialmente en productos básicos, generando largas filas y preocupación entre la población.
• El conflicto se da en un contexto de fuerte tensión política interna y disputas entre distintos sectores del oficialismo y la oposición.
La advertencia de Estados Unidos
Desde Washington señalaron que detrás de los disturbios existiría una estructura vinculada al crimen organizado que buscaría desestabilizar al gobierno boliviano.
Las declaraciones encendieron aún más el clima político en la región.
Aunque las autoridades bolivianas no confirmaron oficialmente esa acusación, el escenario preocupa por la posibilidad de un agravamiento institucional y social.
Crisis y preocupación regional
La situación mantiene en alerta a países vecinos y organismos internacionales, mientras crece el temor por nuevos enfrentamientos y una profundización de la crisis económica.
Bolivia atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años, con protestas permanentes, problemas de abastecimiento y una creciente incertidumbre política.