La gira oficial de Javier Milei por Nueva York, en el marco de la Argentina Week, dejó una postal de respaldo político hacia afuera, pero también abrió ruidos internos con varios gobernadores que esperaban un contacto más directo con el Presidente. Según trascendió, distintos mandatarios provinciales regresaron con malestar por no haber tenido una reunión privada con el jefe de Estado durante la agenda en Estados Unidos. 

De acuerdo con la reconstrucción publicada por LA NACION, algunos gobernadores se quejaron por lo que consideraron una falta de cortesía política y un “destrato” durante la visita. Uno de ellos señaló que ni Milei ni sus ministros les concedieron encuentros bilaterales, más allá de compartir paneles y actividades públicas. Incluso se mencionaron inconvenientes de organización en algunos eventos, como dificultades de acceso y falta de lugares previstos para los mandatarios provinciales. 

En la misma línea, otros medios señalaron que varios gobernadores habían viajado con la expectativa de aprovechar el contexto para conversar sobre gestión, escenarios políticos y el vínculo entre la Casa Rosada y las provincias de cara al calendario electoral. Entre los nombres mencionados aparecen Martín Llaryora, Alfredo Cornejo, Gustavo Sáenz, Raúl Jalil, Carlos Sadir, Ignacio Torres, Marcelo Orrego, Rolando Figueroa, Juan Pablo Valdés, Alberto Weretilneck y Claudio Vidal. 

Sin embargo, la situación no fue interpretada de la misma manera por todos. LA NACION también recogió la versión de otro gobernador que relativizó el conflicto y aseguró que no hubo una reunión con Milei, pero que tampoco estaba claro que hubiera sido solicitada formalmente. Ese mismo mandatario sostuvo que sí existió una buena relación con ministros y funcionarios durante la gira. 

El episodio volvió a dejar en evidencia la fragilidad del vínculo entre la Casa Rosada y varios gobernadores que, aunque acompañan determinadas políticas económicas del Gobierno, también observan con recelo el avance político de La Libertad Avanza en las provincias. Según el mismo informe, dentro de algunas delegaciones provinciales creen que se perdió una oportunidad para fortalecer una relación institucional que, por ahora, sigue atravesada por la desconfianza.