🏭🚨 📉 Según un informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA), la proporción de empresas industriales con deudas bancarias en situación irregular pasó del 0,7% en diciembre de 2024 al 3,8% en junio de 2026, multiplicándose por más de cinco en apenas 18 meses.

💰 El deterioro alcanza a 4.231 empresas, que acumulan en conjunto $968.000 millones de crédito irregular, con una deuda promedio cercana a $228 millones por compañía. En total, el sector industrial tenía unos $25 billones de crédito bancario a junio, equivalente al 30% del financiamiento destinado a empresas.

⚠️ Uno de los datos más preocupantes es que 8 de cada 10 empresas que actualmente están en mora eran buenas pagadoras hasta 2024. El deterioro se aceleró durante el último año y medio, en paralelo con el aumento de las tasas de interés y el freno del financiamiento productivo.

📉 El crédito empresarial, que había crecido 106% en términos reales entre diciembre de 2023 y julio de 2025, prácticamente se estancó después: entre julio de 2025 y mayo de 2026 avanzó apenas 0,2% real. La UIA atribuye el freno al endurecimiento de las condiciones monetarias, las mayores tasas y los encajes bancarios.

🏦 El costo del financiamiento también se convirtió en un problema. Las tasas de adelantos en cuenta corriente para empresas llegaron a registrar picos diarios de hasta 190% TNA en octubre de 2025, encareciendo fuertemente el acceso al capital de trabajo.

🔎 La distribución de la deuda es desigual: el 40% de las empresas morosas debe menos de $1 millón, mientras que un 18% concentra obligaciones superiores a $50 millones. Esto muestra que el problema alcanza tanto a pequeñas empresas como a compañías con niveles de endeudamiento mucho mayores.

🔥 El dato más fuerte del informe es que la mora no solo está creciendo: está alcanzando a empresas que hasta hace poco cumplían normalmente con sus compromisos. Para la UIA, el deterioro del crédito amenaza con afectar la cadena de pagos y reclama medidas que permitan recuperar el financiamiento productivo.

La industria enfrenta así una doble presión: menos acceso al crédito y más empresas con dificultades para pagar sus deudas, en un contexto de actividad que todavía busca consolidar una recuperación.