Con goles de Colidio y un Driussi imparable, el equipo de Eduardo Coudet encadenó su quinta victoria consecutiva y acecha la punta del torneo. Racing terminó con diez por la expulsión de Marcos Rojo y quedó fuera de la zona de clasificación.
El "Efecto Chacho" no se detiene
River Plate ratificó su excelente presente en Avellaneda. Por la fecha 14 del Torneo Apertura, el conjunto de Núñez dio una muestra de carácter y fútbol al vencer 2-0 a un Racing Club que nunca encontró los caminos. La mano de Eduardo Coudet se nota: presión alta, transiciones rápidas y un equipo que juega con el cuchillo entre los dientes.
El marcador se abrió tras una gran jugada colectiva que Facundo Colidio transformó en gol, aprovechando un desajuste en el fondo de la "Academia". A partir de ahí, River controló los hilos del partido, haciendo circular la pelota y desesperando a un Racing que no lograba hacer pie.
El regreso del ídolo y el caos en la Academia
La segunda mitad trajo la confirmación del triunfo. Sebastián Driussi, en un nivel altísimo desde su regreso, puso el 2-0 definitivo con una definición de categoría que sentenció el pleito. El Cilindro, que ya estaba impaciente, terminó de explotar cuando Marcos Rojo vio la tarjeta roja tras una dura entrada, dejando a los dirigidos por Costas con uno menos y sin ideas para la remontada.
Con este resultado, Racing sale de los puestos de playoffs, lo que genera una crisis interna profunda en el club de Avellaneda de cara a la recta final del torneo.
Objetivo: El Superclásico y la Caza del Líder
River quedó segundo con 29 unidades, a solo tres puntos del sorprendente líder, Independiente Rivadavia. Pero más allá de la tabla, el foco está puesto en el próximo domingo: el Superclásico ante Boca Juniors en el Monumental. Los de Coudet llegan en su mejor momento físico y anímico, con 5 victorias al hilo y la moral por las nubes para recibir a su eterno rival.