El Sindicato Judiciales Puntanos (SIJUPU) atraviesa horas de máxima tensión. Facundo Coria dio un paso al costado como secretario general luego de que más de 200 afiliados exigieran un cambio de rumbo urgente. La sangría de trabajadores que abandonaron el gremio fue el detonante.
Crónica de una renuncia anunciada
El ámbito gremial de San Luis arrancó la semana con un verdadero sacudón. En medio de un clima de fuertes reclamos y un profundo descontento en las bases, Facundo Coria presentó su renuncia indeclinable al cargo de Secretario General del Sindicato Judiciales Puntanos (SIJUPU).
La dimisión, que fue presentada a través de una carta fechada el pasado 1 de abril, se hace efectiva formalmente a partir de este lunes 6 de abril, marcando el fin de una conducción que en el último tiempo había quedado bajo la lupa de sus propios representados.
El detonante: reclamos ignorados y desafiliaciones masivas
La salida de Coria no se da en el vacío, sino que es el punto cúlmine de un conflicto interno que venía escalando. Según trascendió, el malestar llegó a su punto de ebullición cuando un grupo de aproximadamente 200 afiliados le presentó a la conducción una serie de notas formales. ¿El objetivo? Exigir un cambio de rumbo urgente y respuestas concretas a los problemas diarios que aquejan a los trabajadores de la justicia provincial.
El silencio y la falta de soluciones ante estos reclamos provocaron un efecto dominó: una ola de desafiliaciones de empleados que, al no sentirse respaldados, decidieron quitarle su apoyo económico e institucional al gremio. Esta sangría de afiliados dejó a la actual gestión contra las cuerdas y sin el consenso necesario para seguir operando.
"Dar un paso al costado"
En su carta de renuncia, Coria intentó poner paños fríos a la fractura del sindicato y justificó su salida apelando a la unidad. "Mi decisión responde a la convicción de que en los momentos en que no se logran los consensos necesarios para definir estrategias y caminos comunes, lo más responsable es dar un paso al costado antes que ser parte de una división que pueda debilitar a nuestra organización", argumentó.
A modo de despedida, el ahora ex titular del SIJUPU agradeció el tiempo compartido y confirmó que dejará las llaves de la sede y del box gremial a disposición de la comisión directiva para garantizar un traspaso institucional ordenado. Ahora, la gran incógnita que recorre los pasillos de Tribunales es: ¿quién tomará las riendas de un gremio que hoy se encuentra fracturado?