Durante la tradicional homilía en la Catedral, y ante la presencia de las máximas autoridades gubernamentales, monseñor Gabriel Barba hizo un llamado a no excluir a los más vulnerables y recordó que la política debe "responder a los dramas de la humanidad".
En el marco de las celebraciones por el Día de San Luis Rey de Francia, patrono de la provincia, la Iglesia Catedral fue escenario del tradicional Tedeum. Allí, el obispo Gabriel Barba brindó una homilía con un fuerte contenido social, dirigida especialmente a la dirigencia política en medio de una realidad económica que golpea con dureza a los sectores trabajadores y más vulnerables de la sociedad, según informo la prensa local.
Con el gobernador de la provincia, Claudio Poggi, y el intendente de la capital, Gastón Hissa, sentados en la primera fila, la máxima autoridad de la Iglesia provincial aseveró que "el ejercicio del poder no es fácil" y abogó por "un mundo en el que nadie quede afuera, donde nadie sea descartado, un mundo donde todos tengan lo necesario para vivir dignamente".
Un mensaje contra la exclusión
Durante su discurso, el obispo citó enseñanzas de los papas Francisco y León, recordando que la postura de Jesús "no ha sido la de excluir". En un claro mensaje hacia quienes ocupan cargos de poder, Barba remarcó que el ejercicio de la autoridad debe regirse por criterios distintos a los del "dominio, la acumulación y la imposición".
Haciendo eco de las palabras del Papa Francisco, Barba subrayó que no se puede exigir una vida religiosa sin preocuparse "por la salud de las instituciones" y los acontecimientos que afectan a los ciudadanos. Además, advirtió que cuando la economía se vuelve contra las personas, la Iglesia debe hacer oír su voz "no para dominar, sino para servir a la comunión".