El especialista en defensa del consumidor, Diego Proiretti, cuestionó fuertemente las altísimas tasas de los créditos que ofrece la plataforma y denunció que la empresa se aprovecha de la falta de regulación del Banco Central.

Un dardo directo al gigante del comercio electrónico

La facilidad de obtener un crédito rápido desde el celular puede transformarse en una verdadera pesadilla financiera. Así lo denunció públicamente el abogado Diego Proiretti, un reconocido especialista en Defensa del Consumidor, quien utilizó sus redes sociales para apuntar directamente contra las políticas de financiamiento de Mercado Libre.

A través de su cuenta de Instagram (@abogado_del_consumidor), donde suele tratar casos de estafas virtuales, abusos de planes de ahorro y conflictos bancarios, Proiretti lanzó un fuerte cuestionamiento que rápidamente se hizo viral: “Mercado Libre, ¿cómo vas a cobrar 425% de interés en los créditos?”.

"Exprimir a los que están fuera del sistema"

El reclamo del letrado no se quedó solo en los números, sino que profundizó en el trasfondo social de este tipo de herramientas financieras. Según Proiretti, imponer una tasa de interés de esa magnitud cruza el límite de la rentabilidad para convertirse en un abuso.

"Es aprovecharse de la necesidad de las personas, es exprimir a aquellos que están fuera del sistema", sentenció el abogado en su descargo. Su crítica apunta al hecho de que los principales usuarios de estos microcréditos suelen ser trabajadores informales o personas que no cumplen con los requisitos para acceder a préstamos bancarios tradicionales, quedando a merced de tasas usureras ante una urgencia económica.

La mira puesta en Galperin y el Banco Central

El especialista no dudó en mencionar al fundador y CEO de la compañía, Marcos Galperin, y señaló a las autoridades financieras del país por permitir que esta situación ocurra con total normalidad.

Proiretti denunció que la empresa multinacional "se aprovecha porque no está regulado y el Banco Central no dice nada". Este vacío legal le permite a las fintech (empresas de tecnología financiera) aplicar intereses siderales bajo el concepto de préstamos personales de otorgamiento inmediato, dejando a miles de usuarios atrapados en deudas impagables.