El funcionario difundió un video en el que mostró los primeros avances de la obra y afirmó que el proyecto representa el cumplimiento de una de sus principales promesas políticas. En las imágenes se observa una estructura de madera y hierro bajo una carpa, donde funcionaría el patíbulo.

UNA LEY APROBADA EN MARZO

El anuncio se produce después de que la Knéset, el Parlamento israelí, aprobara en marzo una reforma que establece la pena de muerte por ahorcamiento para palestinos de Cisjordania condenados por asesinatos considerados actos de terrorismo por tribunales militares.

La norma fue aprobada por 62 votos a favor y 48 en contra. Según EFE, el régimen establece una diferencia con los ciudadanos israelíes, que son juzgados por tribunales civiles y no quedan sujetos automáticamente a la misma pena.

UNA “CABINA DE OBSERVACIÓN” PARA LOS FAMILIARES

Uno de los aspectos que generó mayor controversia es que la instalación contará, según Ben Gvir, con “cabinas de observación” desde las cuales los familiares de los condenados podrían presenciar las ejecuciones.

El ministro también afirmó que se permitirían visitas a los condenados antes de la ejecución.

Ben Gvir celebró públicamente el avance de la obra y sostuvo que los condenados “merecen” morir en la horca.

FUERTE CRÍTICA INTERNACIONAL

La medida provocó críticas de organizaciones de derechos humanos y sectores políticos que cuestionan que la legislación tenga un impacto diferenciado sobre palestinos sometidos a tribunales militares.

La reforma fue calificada durante su tratamiento parlamentario como “populista, inmoral, no igualitaria” por un diputado opositor, mientras organismos de derechos humanos cuestionaron su carácter discriminatorio.

La construcción de la instalación agrega ahora una dimensión concreta a una ley que hasta hace pocos meses era solamente una reforma legislativa.

La discusión sobre la pena de muerte ya no queda únicamente en el Parlamento israelí: Israel comenzó a levantar físicamente el lugar donde pretende ejecutar a los condenados.