🚨🇦🇷 💰 A través del DNU 867/2026, publicado después del discurso presidencial sobre Malvinas, el organismo recibió $30.519 millones adicionales.

📊 El incremento se suma a los $49.261 millones que la SIDE había recibido en julio mediante otro DNU. De esta manera, en apenas unos meses el organismo acumuló $79.780 millones adicionales, elevando sus recursos desde los $97.135 millones previstos originalmente por el Congreso hasta unos $176.916 millones.

🔥 En otras palabras, el presupuesto de la SIDE terminó creciendo alrededor de 82% respecto del monto original aprobado para 2026. La nueva ampliación representa, por sí sola, un aumento del 20,85% sobre los recursos que tenía disponibles antes de este último decreto.

🛰️ El Gobierno justifica la ampliación dentro de un paquete de medidas vinculadas con la soberanía, Defensa y el Atlántico Sur, luego de que Milei anunciara una nueva estrategia frente a la explotación petrolera en las aguas próximas a las Islas Malvinas.

🔎 La SIDE, además, ya había producido un informe de inteligencia sobre el proyecto petrolero Sea Lion, con información sobre buques, puntos de extracción, imágenes satelitales y estimaciones de producción y ganancias. Ese material fue utilizado como insumo para las decisiones anunciadas por el Presidente.

🏛️ El DNU también destinó cerca de $218.000 millones adicionales a Defensa, principalmente para avanzar con la Base Naval Integrada de Ushuaia y otras capacidades estratégicas, además de recursos para la CONAE y Cancillería.

⚠️ El aumento de los fondos de inteligencia genera cuestionamientos porque se realiza mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia, modificando partidas del Presupuesto que había aprobado el Congreso. El propio decreto establece que deberá ser remitido a la Comisión Bicameral Permanente para su tratamiento legislativo.

💥 Malvinas vuelve así a convertirse en el eje de una fuerte expansión del aparato estatal de Defensa e Inteligencia: más de $30.000 millones nuevos para la SIDE y casi $80.000 millones adicionales acumulados durante 2026. La discusión ahora será cuánto de ese dinero estará sometido al control parlamentario y qué resultados concretos tendrá la nueva estrategia de inteligencia del Gobierno.