Según trascendió, la preocupación oficial creció tras conocerse un aumento importante en los precios mayoristas, un indicador que suele anticipar futuras subas en productos de consumo masivo.
Frente a este escenario, el Ejecutivo busca contener remarcaciones y evitar una nueva escalada inflacionaria.
Los puntos clave del operativo
♦️ El Gobierno mantiene conversaciones con supermercados y grandes empresas para frenar aumentos bruscos.
♦️ Buscan evitar una “ola de remarcaciones” que pueda generar más presión sobre la inflación minorista.
♦️ Desde el entorno económico sostienen que el salto mayorista estaría relacionado con movimientos del dólar y costos acumulados.
♦️ Comercios y fabricantes analizan con cautela cómo trasladar los nuevos costos al consumidor final.
La Casa Rosada teme que un nuevo incremento fuerte en alimentos y productos básicos afecte el consumo y el clima social.
Mientras tanto, economistas advierten que, aunque haya controles informales o acuerdos temporales, muchas empresas terminarán ajustando precios si continúan aumentando los costos de producción.
La evolución de las próximas semanas será clave para saber si el Gobierno logra contener los precios o si el impacto de la inflación mayorista finalmente llega de lleno a las góndolas.