⛽📉  📊 Durante julio se comercializaron 1,37 millones de metros cúbicos en estaciones de servicio de todo el país, lo que representa un 6,4% menos que en el mismo mes del año pasado.

⛽ El retroceso alcanzó tanto a las naftas como al gasoil, confirmando una menor demanda de combustibles por parte de los consumidores. El dato refleja el impacto que tiene sobre el consumo la evolución de los precios y la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.

📉 La caída interanual se suma a un escenario de menor actividad que viene afectando al sector. Para las estaciones de servicio, un menor volumen vendido implica también una reducción en los ingresos y una mayor presión sobre la rentabilidad del negocio.

🚗 El comportamiento de los consumidores también muestra cambios: se reducen los kilómetros recorridos, se priorizan los viajes indispensables y aumenta la búsqueda de alternativas para reducir el gasto en combustible. La situación impacta especialmente en quienes utilizan el vehículo diariamente para trabajar o trasladarse.

💰 El dato cobra mayor relevancia en un contexto en el que los precios de los combustibles continúan siendo un componente importante del presupuesto familiar. Cuando el precio por litro aumenta y, al mismo tiempo, cae la cantidad de litros vendidos, queda expuesto un fenómeno concreto: los argentinos están consumiendo menos combustible.

📌 En julio, las estaciones de servicio vendieron 6,4% menos combustible que un año atrás, con retrocesos tanto en naftas como en gasoil. La cifra vuelve a encender una señal de alerta sobre el nivel de consumo y la capacidad de los hogares para sostener sus gastos cotidianos.

🔥 Menos litros vendidos no significa necesariamente que los argentinos necesiten menos combustible: puede ser el reflejo de una economía en la que cada vez más familias deben ajustar sus gastos para llegar a fin de mes.