🧵📉 En julio, la producción textil cayó 13% interanual y el acumulado de los primeros siete meses del año mostró una baja del 22,6%. El desempeño fue considerablemente peor que el registrado por el conjunto de la industria manufacturera, que retrocedió 2,6% en el mismo período.

🏭 El nivel de utilización de la capacidad instalada se ubicó en apenas 45,3%. Esto significa que más de la mitad de la estructura productiva permanece sin utilizar. El promedio de la industria manufacturera fue del 58,2%.

👷 El impacto también se refleja en el empleo. El conjunto de los sectores de textil, confección, cuero y calzado registró 92.531 trabajadores formales en junio, 16.536 menos que un año antes.

⚠️ Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada alcanza los 28.322 puestos de trabajo registrados. FITA señaló además que el ritmo de destrucción de empleo se aceleró durante el último año.

🏢 La cantidad de establecimientos activos también disminuyó. En junio se contabilizaron 4.282 establecimientos textiles y de confección, 517 menos que en el mismo mes del año anterior. Desde diciembre de 2023, la reducción neta llega a 770 establecimientos.

📊 Dentro de la cadena productiva, uno de los segmentos más afectados fue el de tejidos y acabados, cuya actividad se contrajo 35,1% durante los primeros siete meses del año.

🗣️ Desde FITA advirtieron que la baja utilización de las fábricas dificulta la recuperación de la producción y del empleo. La entidad reclamó condiciones que permitan sostener la actividad industrial y recuperar la capacidad productiva perdida.

💼 El deterioro del sector ocurre además en un contexto de fuerte competencia, menor nivel de actividad y presión sobre las empresas para sostener sus estructuras de costos.

🇦🇷 Con una caída productiva del 22,6%, 16.536 empleos menos en un año y apenas 45,3% de la capacidad utilizada, la industria textil atraviesa uno de sus períodos más complejos de los últimos años y reclama medidas para evitar que continúe la pérdida de fábricas y puestos de trabajo.