📊 Qué pasó: suba abrupta del GNL
El mercado internacional del gas atraviesa una fuerte volatilidad. En las últimas semanas:
•El precio del GNL subió hasta un 17%.
•Alcanzó valores cercanos a u$s30 por MMBTU, muy por encima del promedio anterior.
•Incluso llegó a duplicarse respecto de semanas previas, superando los u$s17 en algunos mercados.
Para dimensionar el salto:
En invierno de 2024, Argentina pagaba alrededor de u$s9,5 por MMBTU.
Ahora los precios son hasta 3 veces más altos.
💸 El costo total: un invierno mucho más caro
En 2024, el país importó unos 30 barcos de GNL por u$s672 millones.
Para 2026, el gasto podría trepar hasta u$s1.450 millones en total.
👉 Esto implica al menos u$s700 millones extra, el equivalente a duplicar el costo de un invierno promedio.
Además:
•Cada barco de GNL equivale a la mitad de la producción diaria local de gas.
•Se prevé la llegada de hasta 20 buques para cubrir la demanda invernal.
🔥 Cómo impacta en la Argentina
1. Tarifas más altas
El Gobierno ya habilitó que el costo del gas importado se traslade directamente a las facturas:
El precio del GNL será incorporado a las tarifas de invierno
El período tarifario fue ajustado para reflejar este costo.
2. Más presión inflacionaria
El aumento del gas impacta en cadena:
•Suben los costos de generación eléctrica.
•Aumentan los costos industriales
•Se trasladan a precios de alimentos, transporte y servicios.
3. Deterioro de las cuentas externas
El mayor gasto en energía implica:
•Más salida de dólares
•Menor superávit energético
•Mayor vulnerabilidad externa
4. Riesgo para la actividad económica
Si el gas es caro o escaso:
•Puede haber restricciones a industrias
•Se encarece la producción
•Se frena la recuperación económica.
⚠️ El problema de fondo
Argentina sigue dependiendo del GNL importado para cubrir picos de demanda invernal, pese a tener grandes reservas en Vaca Muerta.
Aunque hay obras para reducir esa dependencia, como la ampliación de gasoductos, el sistema aún no logra cubrir totalmente el consumo en invierno.
En definitiva, el invierno no solo traerá frío: también pondrá a prueba el equilibrio económico del país, con un impacto directo en el bolsillo de los argentinos.