Un gravísimo hecho de violencia sacudió al Servicio Penitenciario Provincial. Una mujer fue atacada por otra reclusa mientras estaba en su cama y debió ser internada con quemaduras severas. El Ministerio de Seguridad mantuvo el caso en silencio y todo salió a la luz gracias a los familiares de las otras detenidas.
El Servicio Penitenciario Provincial se encuentra envuelto en un nuevo y grave escándalo tras un brutal ataque intramuros. La violencia sistemática que se vive dentro del penal volvió a cobrarse una víctima, dejando en evidencia las profundas fallas en el control y la seguridad de las personas privadas de su libertad bajo la actual gestión provincial.
El gravísimo episodio tuvo como víctima a una interna identificada como Mariana Vázquez, quien fue salvajemente atacada por otra detenida que le arrojó agua hirviendo mientras se encontraba descansando en su cama. Tras la agresión, la mujer debió ser trasladada de urgencia y permanece internada recibiendo asistencia médica en el Hospital Central “Dr. Ramón Carrillo” debido a las severas lesiones sufridas. El dato más indignante de este suceso es que a Vázquez le faltaban apenas unos días para cumplir su condena y recuperar la ansiada libertad.
Opacidad oficial y el hartazgo de las familias
Como viene ocurriendo ante hechos de estas características, desde el Gobierno provincial no se emitió ningún comunicado ni dato oficial al respecto. El violento caso recién salió a la luz este sábado debido a que, por ser jornada de visita, los familiares de otras internas comenzaron a comentar lo sucedido y a exteriorizar su profunda preocupación.
Este ocultamiento vuelve a poner bajo la lupa la gestión del Ministerio de Seguridad, comandado por Nancy Sosa, y de la dirección del establecimiento penitenciario, a cargo de Karina Mantelli. Mientras tanto, los familiares de los detenidos continúan acumulando quejas por situaciones de violencia interna que quedan en la nada y no se investigan, generando una creciente ola de bronca e impotencia ante la falta de respuestas.