En una jornada marcada por las intensas precipitaciones y calles anegadas, un conductor de la línea BCG de Transpuntano tuvo un gesto que se volvió viral. Mientras el agua "iba de cordón a cordón", el chofer desvió su marcha para ayudar a un pasajero, despertando el reclamo de los vecinos por la falta de infraestructura municipal.

Un gesto que renueva las esperanzas

La ciudad de San Luis vivió hoy una tarde de caos por las fuertes lluvias que azotaron la capital. Sin embargo, en medio del temporal, surgió una historia que destaca por su humanidad. Cerca de las 14:00 horas, en la intersección de Martín de Loyola y República Dominicana, el chofer de una unidad de la línea BCG realizó una maniobra fuera de libreto: al ver a un pasajero que intentaba llegar a la parada pero estaba atrapado por el agua, decidió dar la vuelta a la manzana para que pudiera subir seco y seguro.

"No todos lo harían", comentaron testigos de la escena, quienes resaltaron que el conductor priorizó el bienestar del usuario por sobre la rigidez del recorrido en un momento donde la visibilidad y el tránsito eran críticos.

Calles inundadas: El eterno reclamo al municipio

Pero la noticia no solo destaca la buena voluntad del trabajador. El hecho puso otra vez sobre la mesa el pésimo estado de las calles y los desagües en la zona norte de la capital. Según los testimonios recolectados por San Luis Today, el agua cubría las calles de cordón a cordón, dificultando no solo el tránsito vehicular sino también el peatonal.

Los vecinos de la zona de Martín de Loyola expresaron su indignación: "A ver si la Municipalidad hace algo, cada vez que llueve es imposible cruzar. Si no fuera por gestos como los de este chofer, la gente grande o los chicos se terminan empapando o arriesgando a caerse en un pozo tapado por el agua".

San Luis bajo el agua

El temporal de hoy volvió a desnudar la falta de inversión en bacheo y mantenimiento de pluviales. Mientras desde la Intendencia se mantienen en silencio sobre los plazos de reparación, los vecinos agradecen a los "héroes anónimos" como este chofer del BCG, que hoy demostró que, a veces, un poco de empatía vale más que cualquier cronograma oficial.