Mario Alberto Y., de 46 años, fue arrestado tras nuevas pericias tecnológicas que lo ubican en la escena del crimen. El sospechoso ya había sido demorado al inicio de la investigación y ahora quedó a disposición de la Justicia.
Avance decisivo en la causa
La investigación por el femicidio de Dulce María Beatriz Candia, la adolescente de 17 años que fue encontrada sin vida en el barrio El Tucán de la localidad de Eldorado, dio un giro fundamental en las últimas horas. Efectivos policiales detuvieron a un remisero de 46 años, identificado como Mario Alberto Y., quien se convirtió en el principal sospechoso del crimen.
La captura se concretó este lunes durante un importante operativo desplegado en el barrio 20 de Junio. El procedimiento fue el resultado de un trabajo coordinado entre la Unidad Regional III, la Dirección Homicidios y la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC), cumpliendo con las directivas emanadas por el Juzgado de Instrucción N.º 1.
La tecnología, una pieza fundamental
El sospechoso ya había estado en el radar de los investigadores. Durante los primeros días de la búsqueda de la adolescente, el hombre había sido demorado, aunque posteriormente logró recuperar su libertad por falta de mérito en aquel momento.
Sin embargo, el caso dio un vuelco gracias a los avances tecnológicos. Según trascendió desde fuentes ligadas al expediente, la prueba que acorraló al remisero surgió del análisis de su teléfono celular. Mediante el sistema de triangulación de antenas de telecomunicaciones, los peritos lograron determinar que el sospechoso se encontraba en la misma zona donde fue hallado el cuerpo de Dulce, coincidiendo con la ventana de tiempo en la que se estima que ocurrió el femicidio.
Cómo sigue la investigación
Estas nuevas pericias, sumadas a una serie de entrevistas y al cruce de distintos registros, terminaron por fortalecer las sospechas, dándole a la Justicia los elementos necesarios para ordenar su inmediata detención.
Mientras Mario Alberto Y. permanece alojado en sede policial a la espera de ser indagado, la causa no se detiene. Los investigadores aguardan ahora los resultados del análisis de otros dos teléfonos celulares que fueron secuestrados durante las pesquisas. La apertura de estos dispositivos podría aportar los elementos finales para esclarecer por completo el crimen que mantiene conmocionada a toda la provincia.