🧠 Lo que dejó la crianza de los años 60 y 70
Las personas que crecieron durante las décadas del 60 y 70 desarrollaron, según diversos enfoques de la psicología, una capacidad de resiliencia que hoy resulta menos frecuente. Se trata de generaciones marcadas por contextos más duros, pero también por aprendizajes que fortalecieron su carácter.
📌 ¿Qué factores moldearon esa resiliencia?
Mayor autonomía desde la infancia: era común que los niños jugaran en la calle, resolvieran conflictos por sí mismos y asumieran responsabilidades desde temprana edad.
Menor sobreprotección: los padres solían intervenir menos, lo que obligaba a desarrollar tolerancia a la frustración.
Entornos más exigentes: tanto en la escuela como en el hogar, las normas eran más estrictas y el error tenía consecuencias claras.
Menos dependencia tecnológica: al no existir dispositivos digitales, la creatividad, la socialización cara a cara y la paciencia eran habilidades clave.
⚖️ Un contraste con la actualidad
Hoy, especialistas advierten que el avance tecnológico, la inmediatez y ciertos modelos de crianza más protectores pueden dificultar el desarrollo de herramientas emocionales como la tolerancia al fracaso o la perseverancia.
Sin embargo, los expertos también aclaran que no se trata de idealizar el pasado, sino de rescatar aquellos aspectos que favorecían la fortaleza emocional, adaptándolos a los tiempos actuales.
🧩 Una enseñanza vigente
La resiliencia —entendida como la capacidad de adaptarse y superar la adversidad— sigue siendo una habilidad fundamental. El desafío actual es encontrar un equilibrio entre el acompañamiento y la autonomía, para formar personas emocionalmente más fuertes en un mundo cada vez más cambiante.