La situación dejó expuesta una interna entre el FMI y el presidente del BCRA, Santiago Bausili, en medio de la estrategia económica del Gobierno de Javier Milei.
El organismo internacional puso el foco sobre mecanismos financieros que, aunque no aparecen directamente en las cuentas fiscales tradicionales, igualmente generan presión sobre las reservas y la estabilidad monetaria.
📉 El punto que preocupa: el “déficit oculto”
El FMI habría detectado costos derivados de:
🔶Emisión monetaria indirecta
🔶Pasivos remunerados del Banco Central
🔶Intervenciones cambiarias
🔶Pago de intereses financieros
Aunque el Gobierno sostiene el “déficit cero”, analistas advierten que parte del desequilibrio se estaría trasladando al Banco Central.
Economistas privados estiman que los pasivos del BCRA todavía representan varios puntos del PBI y continúan siendo una amenaza para la estabilidad futura.
💵 Reservas y dólar bajo presión
Otro eje de discusión es la acumulación de reservas.
El FMI espera que Argentina:
♦️Sume más dólares al Banco Central
♦️Mantenga estabilidad cambiaria
♦️Evite atrasar el tipo de cambio
Sin embargo, distintos informes privados remarcan que:
Las reservas netas siguen débiles
El ingreso de dólares depende mucho del agro
La salida del cepo todavía genera dudas
⚠️ La interna que quedó expuesta
El artículo señala diferencias entre técnicos del FMI y el esquema impulsado por Santiago Bausili. El organismo pediría:
🔶Mayor transparencia contable
🔶Menos intervención indirecta
🔶Un plan monetario más sólido
Mientras tanto, el Gobierno busca sostener:
♦️La baja de inflación
♦️El superávit fiscal
♦️La estabilidad financiera antes de las elecciones legislativas
📊 Los números que siguen bajo la lupa
Algunos datos que hoy siguen observando los mercados:
🔥Inflación mensual todavía arriba del 3%
🔥Riesgo país elevado
🔥Reservas internacionales en niveles sensibles
Caída del consumo y actividad industrial
Aunque el oficialismo destaca una desaceleración inflacionaria, el FMI insiste en que la recuperación necesita bases más firmes y mayor respaldo financiero.
La discusión ya no pasa sólo por el ajuste fiscal visible, sino también por los costos ocultos que todavía arrastra el sistema financiero argentino.