Un teléfono incautado reveló la ruta de la corrupción y el arreglo de partidos en el fútbol argentino. Sobres con dólares para el jefe de los árbitros y sueldos mensuales para periodistas "independientes" financiados por la mano derecha del "Chiqui" Tapia. El escándalo que mancha a la pelota.
La caja negra del fútbol al descubierto
Las sospechas de los hinchas de todo el país acaban de materializarse en pruebas contundentes. Una filtración masiva de chats sacó a la luz una red de corrupción, coimas y favores que opera en las sombras de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
El gran protagonista de este escándalo es Pablo Toviggino, actual tesorero de la AFA, presidente del Consejo Federal y mano derecha de Claudio "Chiqui" Tapia. Los comprometedores mensajes fueron extraídos directamente del teléfono celular de Juan Pablo Beacon, expresidente de la Federación Patagónica de Fútbol y, hasta hace poco, alfil y hombre de máxima confianza de Toviggino.
Sobres de efectivo para el "Señor de los Árbitros"
Según las revelaciones publicadas por Clarín y confirmadas por investigaciones en curso, los mensajes que datan del año 2021 muestran cómo Beacon recibía instrucciones directas de Toviggino para retirar sobres repletos de dinero en efectivo. ¿El destino de esos sobres? Federico Beligoy, Director Nacional de Arbitraje de la AFA.
Esta ruta del dinero estaba enmarcada en una estrategia para digitar las designaciones arbitrales "a dedo", favoreciendo a los jueces alineados con la conducción oficial en medio de su feroz conflicto con el gremio opositor SADRA, conducido por Guillermo Marconi. Mientras en la cancha se veían penales inventados y fallos escandalosos (como el reciente caso del árbitro Nicolás Jara en el ascenso), en los despachos circulaban los sobres para garantizar el silencio y la obediencia.
El "periodismo independiente" en la nómina
Pero la bomba no termina en los escritorios dirigenciales, sino que salpica de lleno a los medios de comunicación. Los chats filtrados también involucran al polémico periodista y youtuber Pablo Carrozza, quien se ha cansado de vender una imagen de "periodista antisistema".
Las pruebas demostraron que Carrozza cobraba una pauta mensual de entre 40 mil y 50 mil pesos (monto del año 2021) enviados directamente por la cúpula de Toviggino. Los comprobantes indican que los pagos se realizaban desde una cuenta del banco BBVA a nombre de la empresa fantasma Malte SRL, utilizada para triangular estos sobornos.
El nivel de cinismo e impunidad queda expuesto al recordar un dato fundamental que el hincha no debe pasar por alto: actualmente, Pablo Toviggino es el principal financista y dueño del canal de streaming deportivo (AZZ) donde Pablo Carrozza trabaja y editorializa a diario, apuntando con el dedo a quienes sus jefes le ordenan.
El "producto" del fútbol argentino está más podrido que nunca, y esta vez, dejaron los dedos marcados.