El Xeneize igualó 1-1 ante el conjunto brasileño por la fase de grupos de la Copa Libertadores. Miguel Merentiel y Fagner fueron los autores de los goles, pero la gran protagonista de la noche fue la terna arbitral.

Un arranque prometedor que se apagó

Boca Juniors no pudo sostener la ventaja y terminó conformándose con un amargo empate 1-1 frente a Cruzeiro en la Bombonera, en un partido clave por el Grupo D de la Copa Libertadores. El equipo dirigido por Claudio Úbeda había arrancado con todo, abriendo el marcador a los 14 minutos del primer tiempo gracias a la gran definición de Miguel Merentiel.

Sin embargo, en el complemento, los brasileños encontraron el empate a los 8 minutos (53') con un tanto de Fagner, complicando el panorama del conjunto local y llevando el partido a un terreno de extrema tensión.

Las fallas arbitrales que desataron la furia

El final del encuentro se transformó en un verdadero escándalo. El árbitro venezolano Jesús Valenzuela, asistido en el VAR por su compatriota Ángel Arteaga, quedó en el ojo de la tormenta tras dos fallos polémicos que perjudicaron directamente a Boca:

  • El gol anulado sobre la hora: A los 90 minutos, Merentiel marcaba el agónico tanto de la victoria que hacía estallar el estadio, pero tras la revisión del VAR, Valenzuela decidió anularlo argumentando una presunta mano previa del juvenil Milton Delgado al intentar acomodar la pelota.
  • El claro penal no cobrado: En la última jugada de la noche, todo el equipo reclamó la pena máxima. Tras un cabezazo hacia atrás del paraguayo Ángel Romero, la pelota impactó de lleno en el brazo extendido de un defensor de Cruzeiro. Insólitamente, desde la cabina del VAR consideraron que no había "nada que chequear" y el árbitro finalizó el encuentro sin siquiera acercarse a revisar la pantalla.

Bronca y fuertes declaraciones

El pitazo final desató la indignación total de los jugadores y el cuerpo técnico. El capitán Leandro Paredes fue a buscar al juez principal cara a cara y le soltó una frase letal: "Es una vergüenza, nos estás boludeando".

Por su parte, el DT Claudio Úbeda fue durísimo en conferencia de prensa contra las autoridades: "Lo vimos todos. La última jugada fue clarísima. Debería haber esperado e ir a revisar. Se apresuró y terminó el partido", sentenció el entrenador, dejando en claro el sentimiento de injusticia con el que se retiró el plantel.