🚨 📉  El fenómeno creció con fuerza desde mediados de 2025, en paralelo con el deterioro de la capacidad de pago de los hogares.

💳 Estas compañías adquieren de bancos y otras entidades créditos con dificultades de cobro por una fracción de su valor y luego intentan recuperar el dinero directamente de los deudores. Un grupo de 11 entidades concentra el 15% de los deudores morosos, aunque sus carteras representan el 3,6% del monto total en mora.

⚠️ La morosidad de largo plazo también se disparó. En un año, los deudores con atrasos de entre 6 meses y 1 año aumentaron en 536.899 personas, mientras que quienes acumulan más de un año de atraso crecieron en 1.298.950. Este último grupo aumentó un 60% interanual.

📊 El crédito destinado a las familias registró en julio una morosidad del 12,9%, frente al 5,6% de un año atrás. Además, el IAG estima que unos 3,4 millones de personas son consideradas “irrecuperables” por acumular al menos un año de atraso.

👀 Otro dato llama la atención: dentro de ese universo, la mitad de los considerados irrecuperables acumula una deuda total de $77.900 o menos. Es decir, detrás de las cifras récord de morosidad aparecen también deudas relativamente pequeñas que igualmente terminaron fuera del sistema financiero tradicional.

📌 El problema tampoco afecta a todos por igual. En julio, el 38,1% de los deudores de entre 15 y 29 años tenía al menos una deuda en mora, el porcentaje más elevado entre los grupos etarios analizados.

🔎 El crecimiento de las carteras derivadas a agencias de cobranza expone así una tendencia de fondo: cada vez más hogares enfrentan dificultades para sostener sus compromisos financieros y una parte creciente de esas deudas termina en manos de empresas especializadas en recuperarlas.