Raúl Gil cruzó las declaraciones del subsecretario de Políticas Universitarias de la Nación, Pablo Álvarez, quien había hablado de salarios de hasta 20 millones de pesos. La autoridad académica detalló sus verdaderos ingresos, negó tener chofer privado y remarcó las auditorías a las que se somete la institución.
El rector de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), Raúl Gil, salió al cruce de las recientes declaraciones emitidas por el subsecretario de Políticas Universitarias de la Nación, Pablo Álvarez, quien había sugerido la existencia de sueldos universitarios que oscilaban entre los 18 y 20 millones de pesos. Ante estas afirmaciones, la autoridad académica brindó detalles precisos para desmentir la situación y aclarar la realidad salarial en la casa de altos estudios puntana.
Para despejar cualquier tipo de dudas, Gil transparentó sus ingresos y precisó que su salario de bolsillo actual es de $3.800.000, partiendo de un sueldo bruto que supera los $5.000.000. Asimismo, explicó que los cargos que posee como docente e investigador del CONICET se encuentran bajo la modalidad de licencia sin goce de sueldo, condición estricta que mantiene mientras se desempeña en sus funciones de gestión universitaria.
Vehículos oficiales, auditorías y el debate de fondo
En respuesta a otras acusaciones que circularon a nivel nacional, el rector negó rotundamente contar con un chofer privado a su disposición. Sobre este punto, aclaró que la flota de vehículos perteneciente a la UNSL es utilizada de manera exclusiva para garantizar los traslados académicos y logísticos de estudiantes y docentes entre las sedes de San Luis, Villa Mercedes y la Villa de Merlo.
En materia de transparencia, Gil remarcó que los fondos de la institución están sometidos a múltiples controles. Afirmó que la UNSL rinde cuentas de forma regular ante la Auditoría General de la Nación (AGN), mantiene convenios activos con la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) y cuenta con la permanente supervisión interna del Consejo Superior.
A modo de cierre, el rector fue contundente respecto a la intencionalidad detrás de estas polémicas cifras arrojadas a nivel nacional y sostuvo: "Buscan instalar discursos nocivos para no debatir el presupuesto real de las universidades".