A través de un nuevo DNU, el Poder Ejecutivo habilitó a los bancos a prestar hasta el 15% de sus depósitos en moneda extranjera a empresas orientadas al mercado interno. La medida busca reactivar la economía y proyectan que podría movilizar hasta 10.000 millones de dólares.

El Gobierno nacional oficializó este viernes una importante medida económica: la flexibilización del acceso al financiamiento bancario en dólares para empresas que no pertenecen al sector exportador. A través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 736/2026, se modificó una estricta normativa vigente desde la crisis del 2001 (Decreto 905/2002) que limitaba estos préstamos únicamente a firmas con ingresos vinculados al comercio exterior.

A partir de este nuevo marco regulatorio, las entidades bancarias quedaron habilitadas para utilizar hasta un tope del 15% del total de sus depósitos en dólares para financiar a empresas radicadas en el país, incluso aquellas con ingresos denominados en pesos. Cabe destacar que esta disposición aplica exclusivamente para personas jurídicas, excluyendo de manera rotunda a las personas humanas.

Objetivos y controles del BCRA

El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que esta medida busca equilibrar el ahorro acumulado en los bancos con la oferta de financiamiento privado. "Va a bajar las tasas, va a generar empleo y va a ayudar a reactivar la economía", aseguró el funcionario, aclarando además que los dólares tomados mediante estos créditos deberán ser liquidados obligatoriamente en el mercado oficial de cambios para convertirlos a moneda nacional.

Por su parte, el Banco Central (BCRA) estableció un conjunto de fuertes normas macroprudenciales para evitar riesgos de descalces cambiarios. Entre las exigencias, se determinó un capital mínimo equivalente al 125% respecto a los créditos estándar y la obligación de los bancos de evaluar minuciosamente la solvencia de las empresas ante posibles escenarios de volatilidad con el tipo de cambio.

Desde el Palacio de Hacienda proyectan que esta iniciativa logrará movilizar un volumen adicional de entre 6.000 y 10.000 millones de dólares hacia el sector productivo comercial e industrial.