El dato surge de un informe de Politikon Chaco elaborado sobre la base de la Encuesta de Supermercados del INDEC, que comparó la facturación acumulada entre enero y junio de 2026 con el promedio correspondiente al mismo período de 2017 a 2025, medido en términos reales.

El deterioro fue prácticamente generalizado: 22 de las 24 jurisdicciones registraron ventas por debajo de su promedio histórico. Las únicas excepciones fueron Neuquén y Río Negro, favorecidas por el dinamismo de las actividades petroleras y mineras.

📌 DATOS CLAVE

🔴 9,2%: caída de las ventas reales frente al promedio histórico 2017-2025.

🔴 22 de 24: provincias que quedaron por debajo de su nivel histórico.

🔴 35,9%: caída de Formosa, el peor resultado del país.

🔴 33%: retroceso de Tucumán.

🔴 32,8%: caída de Corrientes.

🔴 29%: descenso de Misiones.

🔴 25,1%: baja de Santiago del Estero.

🔴 25%: retroceso de La Rioja.

🔴 22,1%: caída tanto de San Juan como de Jujuy.

🔴 21,1%: descenso de Chaco.

En el otro extremo, las bajas fueron mucho más moderadas en Santa Fe (-0,4%), Córdoba (-3,2%), Ciudad de Buenos Aires (-3,8%), Tierra del Fuego (-4,2%) e interior bonaerense (-6,3%).

Junio también terminó en rojo

El panorama tampoco mejoró al observar exclusivamente junio. Los supermercados facturaron $2,48 billones, pero registraron una caída real del 3,1% interanual, lo que significó el sexto retroceso consecutivo.

Además, la medición mensual desestacionalizada mostró una baja del 1% respecto de mayo. Entre los rubros más golpeados estuvieron Indumentaria (-27,4%) y la categoría “Otros” (-9,1%).

El dato refleja que el problema del consumo no se limita a una provincia o a una región determinada: la mayoría del país está comprando menos en las grandes cadenas comerciales que lo que históricamente compraba en el mismo período.

📉 El dato que resume el escenario: durante los primeros seis meses de 2026, las ventas de supermercados quedaron 9,2% debajo de su promedio histórico, mientras 22 de las 24 jurisdicciones registraron retrocesos.

El interrogante vuelve a estar sobre la mesa: ¿cuánto tiempo puede sostenerse la recuperación económica si el consumo de los hogares continúa por debajo de sus niveles habituales?