💸📊 🔥 El dato surge de sumar al 31% de hogares de clase baja no pobre y al 21% que se encuentra en situación de pobreza.

💰 El informe ubica en $2,8 millones netos mensuales el ingreso familiar promedio del país. Sin embargo, ese número está lejos de representar a la mayoría: el 78% de los hogares gana menos que ese promedio, una señal de la fuerte concentración de ingresos en los sectores de mayores recursos.

📌 La pirámide social muestra además una marcada distancia entre los distintos niveles. La clase media baja, que representa el 26% de los hogares, parte de ingresos cercanos a los $2,5 millones mensuales. Para la clase media alta, el piso sube a unos $4,5 millones, mientras que la clase alta representa apenas el 5% y requiere ingresos familiares desde aproximadamente $9 millones.

⚠️ En el extremo más vulnerable, el 21% de los hogares se encuentra en situación de pobreza y registra un ingreso promedio cercano a $1 millón mensual. Para este segmento, cualquier gasto imprevisto puede tener un impacto significativo sobre la economía familiar.

🛒 La situación también repercute directamente sobre el consumo. Los hogares de menores ingresos concentran sus compras en productos esenciales, buscan promociones y reducen gastos considerados no indispensables. Incluso sectores medios y altos comenzaron a controlar más sus gastos, revisar costos fijos y limitar consumos como viajes, salidas y suscripciones.

👀 El dato que deja el informe es contundente: el promedio nacional puede ser de $2,8 millones, pero casi 8 de cada 10 hogares está por debajo de esa cifra. La pregunta que queda abierta es si la Argentina está atravesando una transformación de su estructura social o si se trata de una situación transitoria producto de la pérdida de poder adquisitivo.