Una familia vivió una madrugada de pesadilla. Un Fiat Duna quedó completamente destruido por las llamas en la esquina de Colón y Las Heras. Los dueños aseguran que el ataque fue intencional y que venían sufriendo seguimientos y amenazas de muerte.
El origen del conflicto: una compra que terminó mal
La violencia no tiene límites en Villa Mercedes y un conflicto comercial derivó en un ataque incendiario que pudo terminar en tragedia. Una familia de la ciudad denunció que su vehículo, un Fiat Duna, fue prendido fuego de manera intencional como represalia tras una disputa por la compra de una motocicleta.
Según el relato de los damnificados, el problema comenzó tiempo atrás cuando adquirieron una moto. Al poco tiempo de uso, detectaron graves fallas mecánicas en el rodado, por lo que decidieron contactar al vendedor para realizar el reclamo correspondiente. Hasta ese momento, la familia ya había abonado cuatro cuotas, pero ante la falta de respuestas y soluciones, tomaron la decisión de suspender los pagos y llevar el caso a la Justicia.
Seguimientos, intimidación y amenazas
A partir de la denuncia formal, la situación se volvió oscura y peligrosa. La familia asegura que el hombre denunciado comenzó a investigar sus movimientos diarios y a averiguar las direcciones de sus domicilios.
Las intimidaciones fueron escalando y cruzaron un límite alarmante: la familia relató haber recibido amenazas directas donde les advertían que les iban a incendiar el automóvil. El clima de terror se intensificó este último sábado por la noche, cuando la madre del dueño del vehículo notó que un sujeto desconocido la seguía de cerca mientras caminaba por la zona. “Si hubiese querido robarle, lo habría hecho porque no había nadie”, señalaron, dejando en claro que se trataba de un acto de intimidación. Minutos más tarde, al salir hacia un kiosco, la mujer observó que el mismo individuo seguía vigilando la esquina.
La madrugada de la explosión
La peor de las amenazas se concretó cerca de la 1 de la madrugada del domingo. El matrimonio regresó a su vivienda y estacionó el Fiat Duna en la puerta, en la intersección de las calles Colón y Las Heras.
Apenas unos minutos después de haber ingresado a la casa, escucharon una fuerte explosión. Al asomarse por la ventana, se encontraron con una escena desesperante: el vehículo estaba completamente envuelto en llamas. A pesar del trabajo de los bomberos, el fuego provocó pérdidas totales en el rodado.
La familia damnificada aseguró tener sospechas concretas y nombres sobre quiénes podrían ser los autores intelectuales y materiales del ataque. La causa ya se encuentra en manos de la Justicia, que investiga los nexos entre el incendio intencional y las denuncias previas por la compra de la motocicleta.