Durante el encuentro entre Vitamina y Mirador FC, disputado en la cancha de futsal de Huracán, en la ciudad de San Luis, un fuerte choque dejó a un jugador tendido en el suelo, visiblemente dolorido. La preocupación aumentó cuando, una vez más, la ambulancia no llegó de inmediato.
Mientras aguardaban la asistencia médica, compañeros y personas dentro del campo intentaron asistirlo con los pocos recursos disponibles, en un clima de tensión e incertidumbre.
Se trata de un nuevo episodio que vuelve a poner en discusión la organización de los partidos y la ausencia de condiciones mínimas de seguridad en cada fecha.