Ratificó su independencia política, defendió el diálogo con el gobernador Claudio Poggi y fue categórico ante las insinuaciones sobre posibles negociaciones por su voto: “Mi voto no se compra ni se negocia”.

El diputado provincial Carlos D’Alessandro, del bloque Consolidación Argentina, realizó un fuerte descargo público luego de que distintas publicaciones y comentarios políticos comenzaran a especular sobre un eventual acercamiento suyo al gobierno de Claudio Poggi.

La polémica tomó fuerza después de la difusión de imágenes de D’Alessandro compartiendo actividades institucionales junto a integrantes del oficialismo y de sus recientes declaraciones respecto de la reforma constitucional que impulsa el Gobierno provincial.

Frente a esas interpretaciones, el legislador decidió fijar públicamente su posición.

“No pertenezco a Avanzar ni formo parte del gobierno de Claudio Poggi. Mi espacio político es Consolidación Argentina y desde allí ejerzo mi función como diputado provincial con absoluta independencia”, afirmó.

“Coincidir no me convierte en oficialista”

D’Alessandro reivindicó la posibilidad de mantener diálogo institucional con el Gobernador y acompañar aquellas iniciativas que considere beneficiosas para San Luis sin que eso implique modificar su pertenencia política.

“Que pueda dialogar con el Gobernador, coincidir con determinadas iniciativas o acompañar proyectos que considero positivos para San Luis no me convierte en oficialista”, sostuvo.

Y planteó la misma lógica en sentido contrario: votar contra una iniciativa gubernamental tampoco debería significar asumir automáticamente el papel de opositor.

La definición apunta directamente contra una de las prácticas que, según el diputado, condicionó durante años la política provincial: la idea de que cada fuerza debe votar sistemáticamente contra las propuestas de sus adversarios.

“La política que quiero representar no consiste en estar en contra de todo porque lo propone otro espacio”, remarcó.

La reforma constitucional, en el centro del debate

Uno de los principales motivos de las especulaciones fue la posición que D’Alessandro viene expresando respecto de la reforma de la Constitución provincial.

El diputado considera necesario discutir una modernización institucional de San Luis, particularmente en aquellos aspectos destinados a limitar las concentraciones de poder y establecer reglas que trasciendan a los gobiernos de turno.

Sin embargo, aclaró que su predisposición a discutir la iniciativa no significa acompañar automáticamente todo lo que proponga el Ejecutivo.

“Eso no significa otorgar un cheque en blanco a nadie”, advirtió.

Su posición podría resultar relevante en el escenario legislativo si el oficialismo necesita construir acuerdos con otros sectores para avanzar con la reforma. D’Alessandro, sin embargo, intenta establecer una diferencia entre un eventual consenso legislativo y una incorporación política al espacio de Poggi.

Una respuesta contundente a las versiones sobre su voto

El legislador también decidió contestar uno de los aspectos más duros de las versiones que comenzaron a circular: las insinuaciones sobre eventuales negociaciones económicas detrás de su posición.

En ese punto no dejó lugar a interpretaciones.

“Mi voto no se compra ni se negocia. Cada decisión legislativa que adopto puedo explicarla públicamente y asumirla frente a los ciudadanos”, expresó.

D’Alessandro aseguró que continuará manteniendo diferencias con distintos sectores cuando considere que corresponde, pero rechazó que esas diferencias deban transformarse necesariamente en enfrentamientos personales o políticos permanentes.

¿Una nueva forma de relacionarse en la política de San Luis?

Más allá del episodio puntual, el descargo dejó una definición política que busca instalar un debate más amplio.

D’Alessandro considera que San Luis permaneció demasiado tiempo atravesado por una dinámica donde dialogar con otro espacio podía interpretarse como una traición y reconocer una iniciativa positiva del adversario como una señal de debilidad.

Su respuesta intenta colocarse fuera de esa lógica.

“No cambié mis convicciones para acercarme al poder. Estoy intentando cambiar una forma de hacer política que convirtió a todos los que piensan diferente en enemigos”, señaló.

La frase resume el posicionamiento con el que el diputado busca responder a quienes interpretaron sus últimos movimientos como un acercamiento al oficialismo.

Por ahora, D’Alessandro ratifica su pertenencia a Consolidación Argentina, descarta una incorporación al gobierno provincial y mantiene abierta la posibilidad de dialogar y construir acuerdos con Poggi cuando considere que existen coincidencias.

En medio de las especulaciones, dejó además una última definición:

“San Luis necesita menos especulación sobre quién se fotografía con quién y mucho más debate sobre qué provincia queremos construir”.