🏛️ 🗣️ “No creo que haya un solo gobernador al que le convenga tener una Argentina donde para resolver los problemas de su provincia tenga que ir a Buenos Aires a negociar recursos con el Gobierno nacional”, sostuvo D’Alessandro.

📊 Los números muestran que el financiamiento provincial atraviesa un escenario complejo. Según IARAF, entre enero y agosto de 2026 las transferencias automáticas a las provincias y CABA cayeron 1,2% en términos reales. En el caso de San Luis, la baja acumulada fue del 1,4%, aunque durante agosto registró una mejora real del 0,2%.

💰 La diferencia es mucho mayor en las transferencias no automáticas. En agosto, los envíos a provincias y CABA alcanzaron $68.288 millones y registraron una caída real interanual del 66,4%. En el acumulado de enero a agosto, la reducción fue del 63,1% real.

⚠️ Los ATN también forman parte de la discusión. Se trata de recursos destinados a atender emergencias y desequilibrios financieros provinciales y cuya distribución no sigue el mecanismo automático de la coparticipación. La forma en que se asignan se convirtió en uno de los puntos de debate entre Nación y gobernadores.

📌 D’Alessandro sostiene que el problema no es que los gobernadores dialoguen con el Presidente, sino que puedan verse obligados a mantener determinadas relaciones políticas para garantizar recursos. Su propuesta apunta a fortalecer mecanismos objetivos de distribución para que las provincias tengan mayor previsibilidad financiera.

🏛️ El debate vuelve a cobrar importancia con el Presupuesto 2027, donde Nación y provincias discuten el nivel de transferencias, la obra pública y los recursos que quedarán sujetos a decisiones del Ejecutivo.

🔎 La discusión de fondo queda planteada: ¿cuánto de los recursos que reciben las provincias debe distribuirse automáticamente y cuánto puede quedar sujeto a decisiones del Gobierno nacional? Esa tensión atraviesa una de las principales discusiones sobre el federalismo argentino.