En la provincia de San Luis se registra un crecimiento sostenido de residencias geriátricas, una tendencia que refleja cambios profundos en la estructura social y familiar. Cada vez son más los adultos mayores que viven en estos espacios, impulsando una expansión que incluye geriátricos habilitados, otros en trámite y un preocupante porcentaje fuera del sistema.
De acuerdo a relevamientos recientes, el mapa actual muestra tres realidades: establecimientos formalmente habilitados, otros que avanzan en su regularización, y un dato que genera alarma: cerca del 30% de los geriátricos funcionarían sin haber iniciado ningún trámite de habilitación.
Un antecedente que enciende alertas
Durante el último año, se llevaron adelante controles más exhaustivos en distintos puntos de la provincia. El resultado fue contundente:
se detectaron numerosos geriátricos funcionando en la ilegalidad, y otros tantos que, aun operando, no cumplían con condiciones mínimas de cuidado, higiene o infraestructura.
Estas inspecciones dejaron al descubierto una problemática estructural: el crecimiento de la demanda no siempre fue acompañado por controles suficientes ni por una regulación efectiva en todos los casos.
¿Cuántos geriátricos hay en San Luis?
Si bien las cifras varían según las actualizaciones oficiales, los registros actuales permiten identificar decenas de residencias geriátricas distribuidas en la provincia, entre habilitadas y en proceso de regularización.
A este universo se suma un número significativo de espacios informales, lo que complejiza aún más el panorama y dificulta una radiografía exacta del sistema.
El aumento de estos establecimientos responde a varios factores:
- Envejecimiento progresivo de la población
- Falta de tiempo o recursos en las familias para cuidados permanentes
- Necesidad de atención profesional (enfermería, medicación, asistencia)
- Búsqueda de contención y acompañamiento diario
En este contexto, los geriátricos aparecen como una alternativa cada vez más elegida, aunque no siempre garantizada.
El costo del cuidado
El acceso a estos servicios implica una inversión considerable. Actualmente, los valores mensuales oscilan entre $1.300.000 y $2.800.000, dependiendo del nivel de atención, servicios incluidos y características del establecimiento.
Esto plantea otra discusión de fondo: ¿quién puede acceder a un cuidado digno en la vejez?
Interrogantes abiertos
El crecimiento del sector convive con dudas que siguen sin respuesta clara:
- ¿Se garantiza una vida digna en todos los geriátricos?
- ¿La alimentación es adecuada y suficiente?
- ¿Las instalaciones cumplen con estándares básicos de comodidad y seguridad?
- ¿El trato hacia los adultos mayores es humano y respetuoso?
Estas preguntas cobran aún más peso frente a la existencia de establecimientos no habilitados o con controles insuficientes.
Un desafío urgente
San Luis enfrenta hoy un desafío clave: ordenar, controlar y profesionalizar el sistema de cuidado de adultos mayores.
Porque detrás de cada número, de cada residencia, hay personas en una etapa de alta vulnerabilidad que merecen algo más que una solución:
merecen dignidad, respeto y calidad de vida.