👟🇦🇷 🏭 La compañía había llegado al país en 2008 y, durante su mejor etapa, llegó a emplear entre 350 y 380 trabajadores. La planta alcanzó una capacidad de producción de aproximadamente 1,5 millones de pares al año, fabricando para marcas como Converse All Star, Grimoldi, Pony y DC.

📉 El deterioro se profundizó durante los últimos años. Los pedidos de Converse, que habían llegado a unos 38.000 pares mensuales, primero cayeron a 18.000 y posteriormente se interrumpieron. También dejaron de llegar pedidos de otros clientes, dejando las líneas de producción prácticamente sin actividad.

💼 Con el cierre de la fábrica, todos los trabajadores vinculados a la producción fueron desvinculados. Actualmente permanece una estructura mínima de entre cinco y nueve empleados administrativos, encargados de tareas como la comercialización del stock, proveedores y el proceso de indemnizaciones.

🚨 Desde el sector del calzado atribuyen la crisis a una combinación de caída del consumo interno, pérdida de poder adquisitivo y aumento de las importaciones de productos terminados, especialmente provenientes de China y Brasil. La empresa también había advertido públicamente sobre la fuerte caída de la demanda y la dificultad para competir bajo las condiciones actuales.

🇧🇷 El cambio de estrategia implica que Coopershoes continuará vinculada al mercado argentino, pero abasteciéndolo mediante productos importados desde Brasil en lugar de fabricarlos localmente. La compañía decidió conservar la planta y la infraestructura, a la espera de que las condiciones económicas y comerciales puedan mejorar.

⚠️ El caso se suma a otros cierres y reducciones dentro de la industria nacional del calzado. En los últimos meses, distintas empresas modificaron su modelo de negocios para reducir la fabricación local y aumentar la importación de productos terminados.

📌 Una fábrica que llegó a producir más de un millón y medio de pares por año hoy tiene sus líneas detenidas. La discusión vuelve a instalarse: ¿la apertura de importaciones permitirá una industria más competitiva o está acelerando el cierre de fábricas y la pérdida de empleo argentino?