🔥 💵 🎓 Durante una charla ante alumnos de la Universidad Torcuato Di Tella, Caputo explicó que muchos argentinos de su generación todavía conservan dólares en sus casas por el temor generado por experiencias como el corralito de 2001.

🗣️ “No se enojen con sus padres cuando les dicen: ‘Yo no voy a sacar la plata del colchón’. Traten de convencerlos igual”, expresó el ministro entre risas. Según explicó posteriormente, su objetivo es que esos ahorros puedan formalizarse, generar una renta y contribuir al desarrollo del mercado de capitales y del crédito en dólares.

💥 Pero sus declaraciones tuvieron una rápida respuesta política. El expresidente Alberto Fernández compartió el video de Caputo en sus redes sociales y lanzó una chicana dirigida directamente al ministro.

🙃 “¿Alguien conoce a los hijos de Caputo para que convenzan a su padre de que traiga a la Argentina los dólares que tiene fuera del país en bancos y empresas offshore?”, escribió Fernández.

📊 La respuesta del exmandatario hizo referencia a un dato que ya había generado cuestionamientos: según la declaración jurada correspondiente a 2025, Caputo declaró $19.509 millones en bienes, depósitos y dinero, y aproximadamente $12.422 millones estaban depositados en el exterior. Eso representa alrededor del 95% de sus ahorros declarados.

⚡ Así, el cruce volvió a poner sobre la mesa una discusión incómoda para el Gobierno: mientras Caputo reclama que los argentinos pierdan el miedo y saquen sus dólares del colchón para incorporarlos al sistema, su propia declaración patrimonial muestra que la mayor parte de sus ahorros está fuera del país.

🔎 Caputo, por su parte, aclaró que no está pidiendo que los argentinos vendan sus dólares ni que los conviertan en pesos. Su planteo es que quienes poseen ahorros en moneda extranjera los formalicen y puedan obtener una renta, al mismo tiempo que esos fondos ayuden a ampliar el financiamiento en dólares para empresas y proyectos argentinos.

🔥 El debate quedó servido: confianza en los bancos, dólares fuera del sistema y una pregunta política que volvió a instalarse con fuerza: ¿primero deben confiar los argentinos o deben dar el ejemplo quienes les piden que confíen?