El Superior Tribunal de Justicia implementó un esquema que incorpora relojes biométricos y una aplicación móvil para registrar ingresos y egresos. Además, se digitalizan los trámites y se reorganizan los días de descanso ante la reducción de la feria.
A partir de este 1° de septiembre, el Poder Judicial de San Luis pone en marcha una profunda reforma en su régimen de presencialidad y gestión de licencias. Las modificaciones, aprobadas mediante el Acuerdo N° 170 del Superior Tribunal de Justicia (STJ), buscan unificar los criterios de control para toda la estructura, abarcando desde los empleados administrativos hasta los magistrados.
Fichaje digital y biométrico para todos
Uno de los cambios más notorios es la nueva modalidad de registro de asistencia. Mientras que los empleados de las tres Circunscripciones Judiciales deberán marcar su ingreso y egreso utilizando relojes biométricos, los jueces, fiscales, defensores y demás funcionarios tendrán que hacerlo mediante una aplicación habilitada para dispositivos móviles. En este último caso, el ingreso deberá quedar asentado dentro de la primera media hora del horario establecido.
Este moderno sistema generará partes diarios de manera automática, cruzando los datos de las fichadas con los permisos informados y dejando atrás las viejas planillas manuales. Asimismo, las salidas en medio de la jornada laboral deberán ser comunicadas por la app con carácter de declaración jurada y fichadas efectivamente.
Licencias y reorganización de vacaciones
A partir de ahora, todo el circuito de licencias, incluyendo los avisos por enfermedad (que deben informarse antes de las 8:30), se gestionará de manera íntegra a través del sistema informático. Un dato clave de esta reforma es que el área de Recursos Humanos tendrá la facultad expresa de rechazar solicitudes de licencias si estas comprometen la dotación mínima de personal necesaria para el funcionamiento de una oficina.
Por otro lado, la normativa prevé un fuerte cambio en el régimen de descansos. Ante la futura reducción de la feria judicial (que pasará a ser de dos semanas en enero y una a mitad de año a partir de fines de 2026), las vacaciones deberán planificarse. Los días remanentes que no entren en la feria tendrán fecha de vencimiento: si no se utilizan antes del 31 de marzo del año siguiente, caducarán de pleno derecho y no podrán acumularse.