La tranquilidad en la "tierra santa" parece haber quedado en el olvido. Una banda de delincuentes atacó una vivienda ubicada en la zona rural, a la altura del kilómetro 33. Con total impunidad, los ladrones forzaron las aberturas y se llevaron herramientas, electrodomésticos y diversas pertenencias. Crece la bronca vecinal por la falta de respuestas y la ineficacia de las "cámaras ocultas" prometidas por el municipio.
El departamento Belgrano ha perdido la tranquilidad que históricamente lo caracterizaba. Lo que antes era un paraíso de paz, hoy es un blanco constante de la delincuencia. Durante este fin de semana, un nuevo y audaz robo sacudió a Villa de la Quebrada, demostrando la fragilidad de los operativos policiales y dejando en evidencia que las promesas de seguridad de las autoridades no están dando resultado.
El ataque se produjo en una vivienda situada sobre la Avenida 25 de Mayo, a la altura del Kilómetro 33. Evidentemente organizados y conociendo a la perfección la zona —que se encuentra completamente a oscuras—, los delincuentes forzaron una persiana, cortaron y doblaron los barrotes de hierro de una ventana para hacer un boquete e ingresar a la propiedad. Aprovechando la soledad de la noche, se llevaron un jugoso botín: aparatos electrónicos, dos cortadoras de pasto a explosión, una escalera, una garrafa y varias pertenencias más.
Indignación vecinal y promesas vacías
Lo que más indigna a la comunidad es que este golpe delictivo parece una tomada de pelo a las autoridades. Ocurrió a muy poca distancia de donde, semanas atrás, otras dos propiedades habían sido desvalijadas. Tras esos hechos, los vecinos se habían movilizado y reunido con la cúpula policial y la intendenta Rosa Calderón, quien les había asegurado que el pueblo estaba vigilado con "cámaras ocultas".
Ante la repetición de los robos, el enojo vecinal volvió a estallar. Los habitantes de la zona ahora exigen que dejen de esconder las cámaras y las reubiquen en puntos verdaderamente estratégicos, especialmente en las pocas vías de ingreso y salida que tiene la localidad. Mientras los efectivos de la comisaría lugareña y la división Científica intentan recabar pistas, los vecinos siguen esperando que alguien garantice su seguridad antes de que la situación pase a mayores.