Stefano Margaritora, el médico que lo operó recientemente de un tumor pulmonar, llevó tranquilidad sobre el estado de salud del Sumo Pontífice. Aseguró que la recuperación avanza en los tiempos previstos y lo calificó como un "paciente ideal".

Tras la reciente intervención quirúrgica a la que fue sometido el papa León XIV, las dudas sobre su agenda internacional comenzaron a disiparse. Stefano Margaritora, el cirujano que lo operó en el Policlínico Gemelli de Roma, aseguró públicamente que "no hay motivos clínicos" que le impidan al Sumo Pontífice realizar su esperado viaje a Sudamérica, programado para dentro de unas tres semanas.

El especialista explicó que, si bien una operación de esta magnitud requiere un par de semanas para una recuperación física completa, el Papa presenta una evolución excelente. "Podría estar recuperado dentro de unos diez días más", detalló Margaritora, remarcando que el alta hospitalaria se dio bajo condiciones clínicas absolutamente satisfactorias, con análisis de sangre normales y una función cardíaca en perfecto orden.

Un hallazgo afortunado y un "paciente ideal"

La cirugía a la que fue sometido León XIV se debió a un adenocarcinoma pulmonar. Según reveló el director de Cirugía Torácica, el descubrimiento de esta pequeña mancha en la base del pulmón fue "absolutamente fortuito", ya que se detectó de casualidad mientras le realizaban estudios radiológicos de rutina en la zona del abdomen. "Si aquella pequeña mancha hubiera estado un poco más arriba, no se habría visto", confesó el médico.

Afortunadamente, la intervención fue considerada de rutina y el postoperatorio avanza de manera inmejorable. Margaritora destacó la actitud del Sumo Pontífice durante este proceso, calificándolo como un "paciente ideal" que se ha implicado "en cuerpo y alma" en su propia recuperación.

Por lo pronto, León XIV ya se encuentra de regreso en el Vaticano, descansando en sus aposentos, y se confirmó que este mismo domingo retomará su contacto con los fieles al rezar el tradicional Ángelus.