El exdelantero de San Lorenzo, All Boys y Gimnasia rompió el silencio y reveló el calvario que vivió en 2019. Aseguró que tenía todo arreglado para jugar en Quilmes, pero recibió un llamado directo del presidente de la AFA obligándolo a cambiar de rumbo bajo la amenaza de que no iba a cobrar "ni un peso".

Un verdadero escándalo sacude los cimientos del fútbol argentino tras las explosivas declaraciones de un reconocido delantero. Mauro Matos, de extenso recorrido en Primera División con pasos por clubes como San Lorenzo, All Boys, Arsenal, Newell's y Gimnasia de La Plata, destapó la olla y apuntó directamente contra el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, al recordar su conflictiva llegada a Barracas Central en el año 2019.

Sin pelos en la lengua, el exfutbolista confesó el profundo malestar que le dejó aquella etapa de su carrera: “Me arrepiento toda mi vida de mi paso por Barracas. No debí haber ido nunca ahí. En el 2019 me han pasado cosas que nunca pensé que iba a vivir”.

Según relató el propio Matos, en aquel momento tenía todo acordado de palabra para convertirse en refuerzo de Quilmes. Sin embargo, antes de estampar la firma, sonó su teléfono y del otro lado de la línea estaba nada menos que el mandamás del fútbol argentino y referente histórico del "Guapo". “Me llamó el Chiqui Tapia y me dijo que iba a jugar en Barracas. Fui obligado a ir ahí”, disparó.

Amenaza económica y un vestuario imposible

A la hora de explicar por qué terminó cediendo ante la presión dirigencial, el exatacante detalló que no le dejaron escapatoria. “Me pusieron contra la espada y la pared. Era simple: si jugaba en Quilmes me dijeron que no iba a cobrar ni un peso. Yo ya tenía dos hijos y uno prioriza la familia, no tuve opción”, reveló con crudeza sobre la extorsión que sufrió.

Lejos de encontrar paz una vez sumado al plantel, su estadía en el club se transformó en un verdadero calvario puertas adentro. Matos recordó un fuerte cruce durante una práctica en la que intentó exigir mayor profesionalismo: “Una vez me planté en el entrenamiento y le pedí más actitud a mis compañeros porque sentía que estábamos entrenando como un equipo amateur y que, si las cosas iban a seguir así, yo no quería seguir más en Barracas”.

La respuesta a su reclamo empeoró aún más las cosas dentro del vestuario. “¿Sabés qué me dijeron después? Que le estaba haciendo la cama al técnico, que era el 'Gato' Daniele. Me hicieron la vida imposible en ese club”, aseguró. Consciente del revuelo que generarán sus palabras en los pasillos de la AFA, Matos cerró sin achicarse: “Seguramente ahora, después de esto que estoy diciendo, me explote el celular, pero no me importa”.