La disposición ya se encuentra vigente y permite que los bancos elijan en qué jurisdicción registrar determinadas operaciones, siempre informando al cliente cuál será la sucursal asignada.


Los protagonistas
🔹 Banco Central de la República Argentina.
🔹 Santiago Bausili.
🔹 Entidades bancarias públicas y privadas.
🔹 Gobiernos provinciales que aplican el impuesto a los Ingresos Brutos.
🔹 Usuarios y empresas que toman créditos.

Los números de la medida
📊 9,1% es la alícuota de Ingresos Brutos que aplica actualmente la provincia de La Pampa para determinadas actividades financieras.
📊 3% es la carga tributaria aplicada en Santiago del Estero.
📉 La diferencia alcanza 6,1 puntos porcentuales.
🏦 La medida impacta sobre miles de cuentas bancarias y operaciones financieras.


¿Qué cambia?
Hasta ahora, muchas operaciones quedaban sujetas a la carga tributaria de la provincia donde estaba radicada la cuenta. Con la nueva normativa, los bancos podrán elegir jurisdicciones con menores costos fiscales.

Según el BCRA, esto podría contribuir a:
✔️ Reducir costos operativos.
✔️ Mejorar la competitividad bancaria.
✔️ Favorecer créditos más accesibles.
✔️ Disminuir el impacto de impuestos provinciales sobre la actividad financiera.

Punto por punto
✔️ La medida ya está vigente.
✔️ Los bancos podrán radicar cuentas en provincias con menor presión tributaria.
✔️ Los clientes deberán ser informados sobre la sucursal asignada.
✔️ Existen diferencias de hasta 6,1 puntos porcentuales entre provincias.
✔️ El objetivo es reducir costos financieros y mejorar el acceso al crédito.


El debate
Mientras el sector financiero celebra la flexibilización, algunas provincias podrían ver afectada su recaudación si una parte importante de las operaciones bancarias migra hacia jurisdicciones con menores impuestos.

Economistas sostienen que el impacto final dependerá de cuántas entidades decidan modificar la radicación de sus cuentas y de cómo reaccionen las provincias ante esta nueva competencia tributaria.


Dato destacado
📈 La diferencia entre una alícuota del 9,1% y otra del 3% representa una brecha superior al 200% en la carga tributaria aplicada a determinadas operaciones financieras, un factor que puede influir significativamente en los costos que enfrentan los bancos y, eventualmente, los clientes.