El trágico e inusual caso generó conmoción internacional y encendió las alarmas. Especialistas advirtieron que una fuerte succión en el cuello puede formar un coágulo de sangre capaz de viajar al cerebro y desencadenar un accidente cerebrovascular fatal.
Un hecho que parece sacado de la ficción se convirtió en una trágica realidad y en un caso de estudio para la comunidad médica internacional. Un joven de 17 años perdió la vida tras sufrir fuertes convulsiones que derivaron en una emergencia cerebral. ¿La causa? Una marca en su cuello, popularmente conocida como "chupetón", provocada por su pareja.
Aunque suene increíble, lo que comenzó como una simple muestra de afecto terminó desencadenando una cadena de eventos fatales en el organismo del adolescente. Al llegar a emergencias con un cuadro de convulsiones, los médicos descubrieron que el origen del colapso era un accidente cerebrovascular (ACV) isquémico, directamente vinculado a la lesión en su cuello.
La explicación de los especialistas: ¿cómo es posible?
Los profesionales de la salud explican que el cuello es una zona extremadamente delicada por la que pasan arterias vitales, como las carótidas, encargadas de llevar la sangre al cerebro. Cuando se realiza una succión fuerte y prolongada sobre esta área, se genera un traumatismo en los vasos sanguíneos.
Ante esta lesión, el cuerpo reacciona formando un coágulo (o trombo) para intentar reparar el daño en la vena o arteria. El peligro extremo y silencioso radica en que, si ese coágulo se desprende de la pared arterial, puede viajar a través del torrente sanguíneo directamente hacia el cerebro. Una vez allí, puede bloquear el flujo de sangre y oxígeno, provocando un derrame cerebral o embolia.
Si bien los especialistas aclaran que se trata de una consecuencia médica extremadamente rara y poco frecuente, el caso sirve como una fuerte advertencia sobre los peligros anatómicos de ejercer presión o succión extrema en zonas tan sensibles y vitales del cuerpo humano.