La realidad actual de Laboratorios Puntanos dista enormemente de aquellos años de esplendor en los que se consolidó como un nexo de renombre, admirado y tomado como referencia por administraciones de otras provincias debido a su invaluable aporte a la salud pública. 

 Hoy, el presente de la institución se define en las fibras íntimas de la cartera sanitaria "por el abandono, la decadencia y, fundamentalmente, por una preocupante desaprensión normativa que pondría en riesgo la seguridad sanitaria de la población".

La realidad actual de Laboratorios Puntanos dista enormemente de aquellos años de esplendor en los que se consolidó como un nexo de renombre, admirado y tomado como referencia por administraciones de otras provincias debido a su invaluable aporte a la salud pública. 

 Hoy, el presente de la institución se define en las fibras íntimas de la cartera sanitaria "por el abandono, la decadencia y, fundamentalmente, por una preocupante desaprensión normativa que pondría en riesgo la seguridad sanitaria de la población".

Sin embargo, la desidia prevalecido: no se han realizado los trabajos requeridos ni se le ha otorgado la relevancia que un asunto de tal envergadura merece. Lo verdaderamente grave y es que, a pesar de este vacío legal y técnico, el laboratorio "continúa produciendo y distribuyendo medicamentos sin el aval regulatorio pertinente", tal como se asegura.

 A este escenario de precariedad técnica que es vox populi en Terrazas del Portezuelo, en los hospitales y CAPS, se suma otra situación preocupante que está a la vista de muchos.

Uno de los codirectores de la entidad es Jorge Calvo, quien (según se sostiene en esos mismo ámbitos sanitarios), simultáneamente se desempeña en la farmacia de la Ediro.

Es decir que, lejos de cumplir con la dedicación exclusiva que demanda el cargo que tiene en la institución, la constante presencia de Calvo en el ámbito farmacéutico hospitalario externo es un secreto a voces que deja en evidencia una significativa ausencia a lo largo de cada jornada en la planta del laboratorio puntano. 

 Entre refacciones edilicias postergadas, internas de gestión y la presunta venta de fármacos sin el visto bueno de la ANMAT, el antiguo orgullo industrial de la provincia se sumerge en una crisis que se contagia del desguace que también se ha registrado en otros sectores y programas sanitarios.

La compañera de Calvo en la codirección es Valeria Cianchino, hermana del actual titular de Transporte de la provincia, Víctor Cianchino.