Mientras a nivel nacional la intención de siembra crece más de un 5%, los campos puntanos registran números en rojo con una baja del 8% respecto al año pasado. Los especialistas lo adjudican a la fuerte competencia del maíz bajo la influencia del fenómeno climático "El Niño".

El escenario agrícola nacional muestra un marcado contraste que golpea directamente a la producción puntana. Mientras que la cosecha de girasol avanza con fuerza en gran parte de Argentina y profundiza su perfil exportador, la provincia de San Luis registra una preocupante tendencia a la baja, convirtiéndose en el segundo distrito con peores números del país en este cultivo.

De acuerdo a los recientes relevamientos y al Informe de Coyuntura de agosto elaborado por el economista Jorge Ingaramo, la provincia sufrió una pérdida del 8% en la siembra de girasol en comparación con el año pasado. Con esta cifra, San Luis solo es superada por el Centro-Norte de Santa Fe, que lidera las caídas con un 8,2%.

El contraste nacional y los motivos de la baja

A contramano de la realidad puntana, el panorama a nivel país es alentador. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyecta una superficie nacional destinada al girasol de 3,0 millones de hectáreas, lo que implica una importante expansión del 5,3% respecto al ciclo previo. Regiones como el NEA (+11,1%) y la Cuenca del Salado (+15%) muestran un dinamismo y una aceleración notables.

¿Por qué baja en San Luis? Según detallan los informes técnicos, la principal causa de este retroceso en la provincia, así como en Santa Fe y en el norte de la Zona Núcleo, es la fuerte competencia con el cultivo de maíz. Bajo la influencia climática del fenómeno de "El Niño", muchos productores decidieron volcar sus tierras y recursos hacia la siembra maicera, restándole protagonismo histórico al girasol en la región.