Durante una extensa entrevista radial, el exgobernador reflexionó sobre el ejercicio del poder y los desafíos tecnológicos. Además, diferenció los conceptos de legitimidad y gobernabilidad, cuestionó a la actual gestión provincial y aseguró que se podría restablecer la paz social en seis meses.

En una reciente entrevista concedida a FM La Nuestra de Villa Mercedes, Alberto Rodríguez Saá dejó una serie de definiciones políticas de cara al futuro. Aunque no oficializó una candidatura para 2027, el exmandatario provincial aprovechó el espacio para delinear lo que considera debe ser un proyecto de gobierno, tomando como punto de partida los recientes discursos del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

Rodríguez Saá destacó la capacidad del mandatario brasileño para incorporar en su agenda temas globales como el medio ambiente, la inteligencia artificial y el posicionamiento de su país frente a los distintos centros de poder mundial. Bajo esa premisa, trasladó el análisis a la provincia y aseguró: “San Luis no quiere ser periferia, quiere ser un centro”. En este sentido, propuso un programa basado en la justicia social y el progreso, vinculado a la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, donde converjan la salud, la educación de calidad, la recuperación del salario y las oportunidades para los jóvenes.

Legitimidad, gobernabilidad y críticas a la gestión actual

Durante su intervención, el dirigente peronista trazó una clara diferencia entre legitimidad y gobernabilidad. Según su perspectiva, la legitimidad se mantiene intacta cuando un gobierno cumple con el programa por el cual fue elegido por la gente. Por el contrario, señaló que cuando un mandato se aparta de sus objetivos iniciales, se ve obligado a tejer acuerdos y repartir espacios para sostener la gobernabilidad.

En ese marco, Rodríguez Saá lanzó críticas hacia la administración de Claudio Poggi, describiéndola como una coalición que se sostiene mediante el reparto de cargos. “Hay que llegar al gobierno para gobernar”, sentenció, remarcando que un programa político no debe reducirse a una simple enumeración de obras públicas.

Finalmente, al referirse a la situación de urgencia provincial, el exgobernador fijó un plazo concreto: sostuvo que, en caso de que su espacio político llegara al gobierno, en tan solo seis meses se podría lograr una recuperación del salario real para "restablecer la paz social" y encaminar una verdadera agenda de desarrollo en San Luis.