La situación económica golpea de lleno al sector mercantil de San Luis. En un informe en video que refleja la dura realidad de las calles céntricas, los dueños de locales denuncian que las ventas están por el piso y los costos fijos se vuelven insostenibles.
Tormenta perfecta para los comerciantes
El panorama comercial en la ciudad de San Luis atraviesa uno de sus momentos más delicados y preocupantes. Caminar por las peatonales y las calles del centro ya deja ver algunos locales con las persianas bajas y carteles de "se alquila", una postal triste que refleja el impacto de la crisis.
Un reciente informe en video puso voz a la angustia de los trabajadores y dueños de los negocios locales, dejando al descubierto una realidad asfixiante impulsada, en primer lugar, por la brutal caída del consumo.
El combo letal: sin ventas y con alquileres por las nubes
La queja se repite en cada mostrador y en cada rubro. Los comerciantes aseguran que la gente cuida el bolsillo más que nunca y que el nivel de ventas ha caído drásticamente en los últimos meses. "Se mira mucho y se compra poco, o solo lo estrictamente necesario", es el resumen del día a día.
Pero la falta de ingresos en la caja es solo la mitad del problema. Del otro lado, los comerciantes deben hacer frente a costos fijos altísimos, donde el pago de los alquileres se lleva la peor parte. Las renovaciones de contratos y los aumentos están ahogando a los pequeños y medianos emprendedores, haciendo que mantener las puertas abiertas sea una verdadera odisea.
El miedo a bajar las persianas
El temor a una ola de cierres es real y palpable en el ambiente. Muchos dueños admiten con preocupación que están trabajando a pérdida o utilizando ahorros de años anteriores solo para cubrir los gastos básicos, pagar impuestos y mantener los sueldos de sus empleados.
El mensaje del sector es un llamado de auxilio urgente: de no haber un repunte en el consumo en el corto plazo o medidas que flexibilicen la carga económica, advierten que la sangría de cierres comerciales en San Luis será inevitable.